Los callos y las durezas son zonas de piel engrosada que se forman donde el pie soporta presión o fricción repetida. Pueden aparecer sobre una articulación prominente, en una zona sometida a mucha presión o donde el calzado roza repetidamente la piel. Un examen médico puede ayudar a identificar qué es lo que está causando dicha presión.
Cuándo solicitar una evaluación
- Piel engrosada dolorosa o que regresa repetidamente
- Enrojecimiento, secreción o ruptura de la piel
- Duda sobre si el área es una dureza, callo, verruga u otro problema de la piel
- Cualquier área de presión preocupante en una persona con diabetes o sensibilidad reducida
Síntomas comunes
Estos síntomas también pueden aparecer con otros problemas del pie o del tobillo. Un examen puede ayudar a la doctora a identificar la causa.
- Piel gruesa o endurecida
- Un área sensible al aplicar presión
- Una zona elevada sobre un dedo o articulación
- Un área amplia de piel gruesa debajo del pie
Cómo evalúa la doctora su inquietud
Los síntomas del pie y del tobillo pueden tener más de una causa. La doctora considera sus síntomas, sus antecedentes de salud y los hallazgos del examen, y luego explica qué significan los hallazgos y qué podría seguir. Solo habla sobre estudios, procedimientos o atención adicional cuando la evaluación indica que pueden ser apropiados.
Factores que pueden contribuir
- Presión o roce repetido
- Forma de los dedos o del pie
- Áreas donde el calzado roza repetidamente la piel
- Cambios en la forma en que el peso se distribuye sobre el pie
