La diabetes puede afectar la sensibilidad de los pies, la circulación, la piel, las uñas y la cicatrización de heridas. La disminución de la sensibilidad puede dificultar la detección de una lesión, mientras que los problemas circulatorios pueden complicar la cicatrización. Una evaluación profesional periódica permite identificar cambios que podrían pasar inadvertidos para el paciente.
Cuándo solicitar una evaluación
- Cualquier herida nueva, secreción, enrojecimiento, hinchazón o ruptura de la piel
- Un cambio de color o temperatura del pie
- Nuevo entumecimiento, debilidad o pérdida de sensibilidad
- Un problema de la uña o la piel que se vuelve doloroso o difícil de manejar
Síntomas comunes
Estos síntomas también pueden aparecer con otros problemas del pie o del tobillo. Un examen puede ayudar a la doctora a identificar la causa.
- Entumecimiento, hormigueo, ardor o sensibilidad reducida
- Cambios en la piel o las uñas
- Hinchazón o cambios en la forma del pie
- Una herida, ampolla o área que no cicatriza normalmente
Cómo evalúa la doctora su inquietud
Los síntomas del pie y del tobillo pueden tener más de una causa. La doctora considera sus síntomas, sus antecedentes de salud y los hallazgos del examen, y luego explica qué significan los hallazgos y qué podría seguir. Solo habla sobre estudios, procedimientos o atención adicional cuando la evaluación indica que pueden ser apropiados.
Factores que pueden contribuir
- Mayor tiempo con diabetes
- Sensibilidad reducida en los pies
- Problemas de circulación
- Heridas previas, deformidad o amputación
