Una fractura es una rotura o fisura en un hueso. Algunas se producen repentinamente tras una caída, una torcedura o un traumatismo directo, mientras que las fracturas por estrés se desarrollan gradualmente debido a cargas repetidas. Es posible que una persona pueda caminar a pesar de tener ciertas fracturas, por lo que podría ser necesario realizar una exploración y radiografías u otras pruebas para confirmar la lesión.
Cuándo solicitar una evaluación
- Incapacidad para apoyar peso después de una lesión
- Deformidad visible, hinchazón marcada o moretones intensos
- Una herida abierta cerca de una posible fractura
- Dolor óseo localizado y persistente con la actividad
Síntomas comunes
Estos síntomas también pueden aparecer con otros problemas del pie o del tobillo. Un examen puede ayudar a la doctora a identificar la causa.
- Dolor localizado sobre un hueso
- Hinchazón o moretones después de una lesión
- Dolor al estar de pie, caminar o con la actividad
- Sensibilidad en un área específica
Cómo evalúa la doctora su inquietud
Los síntomas del pie y del tobillo pueden tener más de una causa. La doctora considera sus síntomas, sus antecedentes de salud y los hallazgos del examen, y luego explica qué significan los hallazgos y qué podría seguir. Solo habla sobre estudios, procedimientos o atención adicional cuando la evaluación indica que pueden ser apropiados.
Factores que pueden contribuir
- Caídas, torsiones o golpes directos
- Impacto repetido o aumentos repentinos de actividad
- Debilidad ósea o baja densidad ósea
- Estructura y movimiento del pie que aumentan el esfuerzo repetido
