Una infección por hongos en la uña puede hacer que la uña se vuelva gruesa, cambie de color, sea quebradiza, se desmorone o se deforme. Los traumatismos y otros problemas de las uñas pueden verse similares, por lo que la apariencia por sí sola no siempre confirma una infección por hongos.
Cuándo solicitar una evaluación
- Cambios de la uña que duelen, empeoran o se extienden a otras uñas
- Dificultad para cortar una uña gruesa o deformada
- Duda sobre si el cambio es por hongos, traumatismo u otra condición
- Cambios de la uña en una persona con diabetes o mala circulación
Síntomas comunes
Estos síntomas también pueden aparecer con otros problemas del pie o del tobillo. Un examen puede ayudar a la doctora a identificar la causa.
- Color amarillo, blanco, marrón u opaco de la uña
- Engrosamiento o cambio en la forma de la uña
- Bordes quebradizos o que se desmoronan
- Residuos debajo de la uña o separación de la base
Cómo evalúa la doctora su inquietud
Los síntomas del pie y del tobillo pueden tener más de una causa. La doctora considera sus síntomas, sus antecedentes de salud y los hallazgos del examen, y luego explica qué significan los hallazgos y qué podría seguir. Solo habla sobre estudios, procedimientos o atención adicional cuando la evaluación indica que pueden ser apropiados.
Factores que pueden contribuir
- Exposición repetida a ambientes cálidos y húmedos
- Infección previa por hongos en la piel
- Lesión de la uña o presión repetida del calzado
- Edad y ciertas condiciones médicas
